PWC: La inteligencia artificial gana espacio en el trabajo y acelera la necesidad de desarrollar nuevas habilidades
En Argentina, el 61% de los consultados afirmó haber utilizado inteligencia artificial en su trabajo durante los últimos doce meses. El resultado se ubica muy cerca del promedio global, donde el indicador alcanza el 64%.
La inteligencia artificial continúa ganando espacio en los entornos laborales y ya forma parte del trabajo cotidiano de una amplia mayoría de los empleados argentinos. Sin embargo, mientras su adopción avanza rápidamente, el desarrollo de nuevas capacidades y la adaptación a los cambios tecnológicos avanzan a velocidades distintas.
Estas son algunas de las conclusiones de la encuesta PwC Global Workforce Hopes & Fears 2026, que relevó la opinión de 49.364 colaboradores de 48 países y territorios sobre sus experiencias laborales, perspectivas de carrera, desarrollo de habilidades y uso de inteligencia artificial.
En Argentina, el 61% de los consultados afirmó haber utilizado inteligencia artificial en su trabajo durante los últimos doce meses. El resultado se ubica muy cerca del promedio global, donde el indicador alcanza el 64%.
Asimismo, cerca del 27% de los colaboradores argentinos manifestó utilizar estas herramientas diariamente y el 29% semanalmente, mientras que, a nivel global, el estudio señala que el 22% de los encuestados utiliza IA generativa todos los días.
La expansión de estas tecnologías se da en un contexto de crecimiento sostenido. A nivel mundial, la utilización de inteligencia artificial en el trabajo aumentó diez puntos porcentuales respecto de la edición anterior del estudio y cerca de seis de cada diez trabajadores esperan incrementar su uso durante los próximos doce meses.
“La inteligencia artificial ya forma parte de la realidad laboral de muchas organizaciones. El desafío ahora no pasa únicamente por incorporar nuevas herramientas, sino también por acompañar a las personas en el desarrollo de las capacidades que les permitan aprovecharlas”, señaló Damián Vázquez, socio de PwC Argentina de la práctica de Advisory.
Más allá de la adopción tecnológica, la encuesta también analiza cómo evolucionan las habilidades requeridas en el trabajo. En este sentido, el informe detalla que, en Argentina, el 45% de los consultados indicó que durante el último año tuvo que usar nuevas habilidades relacionadas con estas tecnologías. En lo que respecta a América Latina, este porcentaje asciende al 51,8%, mientras que el promedio global se ubica en el 40%.
Algo similar ocurre con el aprendizaje de herramientas y tecnologías. Mientras el 40,5% de los colaboradores argentinos señaló haber incorporado nuevas herramientas, la cifra alcanza el 48,9% a nivel regional. Estos resultados sugieren que la transformación tecnológica se extiende en toda la región, aunque con distintas intensidades.
“El estudio nos permite observar que el desarrollo de nuevas habilidades ocupa un lugar cada vez más importante en la experiencia laboral. Los resultados muestran que la transformación tecnológica ya está impactando en las tareas cotidianas y en las capacidades que demandan las organizaciones”, agregó Vázquez.
Más cambios, pero también más exigencias y desafíos
La incorporación de nuevas tecnologías ocurre en un contexto de creciente transformación. En ámbito local, el 34,6% de los trabajadores afirmó que su carga laboral aumentó en gran medida durante el último año, porcentaje que supera el promedio de América Latina, donde el indicador alcanza el 31,5%.
A nivel global, el 58% de quienes experimentaron cambios en el trabajo considera que el ritmo de transformación durante el último año también fue superior al observado anteriormente, mientras que el 40% manifestó haber tenido que aplicar nuevas habilidades para desempeñar sus funciones.
Las preocupaciones económicas siguen ocupando un lugar central entre los colaboradores. En América Latina, las prioridades más mencionadas son la compensación y los beneficios (58,5%), el clima laboral positivo (37,0%) y la seguridad laboral (36,4%). En Argentina también encabezan el ranking la compensación económica (59,0%), la seguridad laboral (41,0%) y el clima laboral (40,1%). A nivel global, el estudio muestra que la volatilidad económica continúa siendo el principal riesgo percibido para la seguridad laboral, mencionado por el 57% de los consultados, por encima de la posibilidad de que la inteligencia artificial asuma más tareas y ponga en riesgo su estabilidad laboral (44%).
De igual forma, la investigación también refleja una percepción mayoritariamente favorable sobre el impacto de la inteligencia artificial, aunque con diferencias entre regiones. En Argentina, el 42,9% de los encuestados tiene una visión positiva sobre la forma en que las organizaciones están incorporando inteligencia artificial, frente al 41,9% observado en América Latina. Sin embargo, ambos resultados se ubican por debajo del promedio global, que alcanza el 52,4%.
Por otra parte, el porcentaje de respuestas negativas alcanza el 16,3% en Argentina y el 19,4% en América Latina, mientras que a nivel global se ubica en el 11,9%. En todos los casos predomina una valoración positiva, aunque una proporción relevante mantiene una posición neutral frente a estos cambios. “La tecnología seguirá transformando el mundo del trabajo, pero su impacto dependerá también de la capacidad de las organizaciones para generar oportunidades de aprendizaje, acompañar los cambios y fortalecer la confianza de las personas”, concluyó Vázquez.





