Australia se rebela contra el algoritmo y prepara una ley para que el usuario pueda elegir su feed
Australia quiere limitar el poder de los algoritmos y permitir que los usuarios decidan qué contenido aparece en sus feeds de redes sociales.
Durante años, abrir Instagram, TikTok o cualquier otra red social ha significado aceptar una pequeña condición que casi nunca nadie discute, y es que alguien, o mejor dicho, algo, decide qué aparece en nuestra pantalla. Los algoritmos observan lo que vemos, lo que ignoramos, cuánto tiempo nos detenemos en un vídeo y qué cuentas seguimos para construir un feed a nuestra medida. Australia quiere cambiar las reglas del juego y que, al menos, podamos decidir si queremos jugar con algoritmo o sin él.
Después de convertirse a finales del año pasado en el primer país del mundo en prohibir las cuentas de redes sociales a los menores de 16 años, el Gobierno de Anthony Albanese prepara un nuevo movimiento para poner límites al poder de las plataformas. La propuesta permitiría que los usuarios mayores de 16 años pudieran elegir entre mantener un feed seleccionado mediante algoritmos o recibir únicamente publicaciones de amigos y creadores a los que siguen.
La iniciativa, bautizada como «My Feed, My Way», forma parte de una nueva ley de Deber de Cuidado Digital que pretende cambiar la relación entre las plataformas y sus usuarios. La idea aunque parece bastante sencilla de primeras, puede tener bastante recorrido para compañías cuyo funcionamiento depende en buena parte de conseguir que el usuario siga deslizando, viendo y descubriendo contenido durante el mayor tiempo posible.
Mi feed, mis reglas
El Gobierno australiano quiere que el algoritmo pase a convertirse en una elección. Quien quiera seguir recibiendo recomendaciones personalizadas podrá hacerlo, mientras que quien prefiera escapar de esa selección podrá optar por un feed construido solo con las cuentas que ha decidido seguir.
«No se trata de dar el control al gobierno, sino al pueblo», ha señalado Albanese al presentar la propuesta. El primer ministro resume la filosofía de la iniciativa con el lema «My Feed, My Way», una declaración de intenciones que pone sobre la mesa una pregunta cada vez más relevante en la vida digital: ¿hasta qué punto elegimos lo que consumimos cuando una plataforma lleva años eligiéndolo por nosotros?
La decisión, además, no sería irreversible. Los usuarios podrían cambiar de opción cuando quisieran y volver a activar las recomendaciones algorítmicas si echasen de menos ese flujo de contenido personalizado. De esta manera, se busca introducir una puerta de salida para quienes prefieran que su experiencia en redes dependa menos de lo que el algoritmo considera que deberían ver.
Por el lado de las plataformas puede resultar un poco más incómodo, ya que los sistemas de recomendación se han convertido en una pieza central de las redes sociales y son los encargados de mantener vivo ese ciclo de «un vídeo más», «una publicación más» y «solo cinco minutos más». Ahora, Australia plantea ahora que el usuario puede romper ese ciclo cuando quiera.
El siguiente frente está en la IA
La batalla por el control del feed es solo una parte de la nueva regulación que prepara Australia, que también alcanzará a redes sociales, videojuegos, aplicaciones y chatbots de IA. El llamado Deber de Cuidado Digital obligaría a las plataformas a identificar y reducir los riesgos asociados a sus servicios.
Los menores de 18 años estarán en el centro de estas medidas, con nuevas exigencias frente a contenidos que promuevan trastornos alimentarios, misoginia, pornografía, crimen o comportamientos peligrosos. También se vigilarán funciones que puedan favorecer un uso adictivo a perjudicar la autoestima.
Las plataformas se enfrentan a multas millonarias
El Gobierno australiano quiere que las nuevas obligaciones tengan consecuencias para las compañía que no las cumplan, es por eso que el proyecto contempla multas de hasta 109,2 millones de dólares australianos, mientras que el organismo regulador eSafety Commissioner asumiría nuevas funciones de supervisión.
La propuesta todavía debe pasar por el Parlamento, pero antes, el Gobierno ya ha abierto el texto a consulta con plataformas, asociaciones del sector y otras organizaciones, con la intención de presentarlo a finales de este año. Ahora, si la iniciativa sale adelante, Australia volverá a marcar territorio en el debate sobre el poder de las plataformas.
Fuente: Marketing Directo



