Cinco propuestas de Devir para elegir el regalo del Día del Niño
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Devir Argentina propone pensar el regalo del Día del Niño partir del tipo de juego que conecta con la forma de jugar de cada chico. La editorial presenta cinco opciones ordenadas por estilos de juego: cooperativos, de memoria, de sorpresa, de educación emocional y de trabajo en equipo.
A la hora de elegir un juego de mesa para regalar, no siempre gana el más sofisticado, el que tiene más piezas ni el que aparece como la gran novedad. Muchas veces, el mejor regalo es otro: el que encuentra un punto de conexión con quien lo recibe. El que entiende su manera de jugar, sus intereses y esa forma particular que tiene cada quien de divertirse.
Desde esa mirada, la editorial Devir propone ir más allá del juguete tradicional y este año, para el Día del Niño, pensar el regalo a partir de una pregunta sencilla: ¿qué tipo de juego conecta con la manera de jugar de ese chico o chica? Porque están quienes prefieren cooperar y tomar decisiones en equipo; otros se entusiasman con los desafíos de memoria, la sorpresa o las historias. Encontrar esa afinidad puede ser la diferencia entre un juego que queda guardado en un estante y otro que se convierte en un ritual compartido.
Regalar un juego de mesa no es solo entregar una caja: es abrir la puerta a un espacio donde las reglas son iguales para todos y la diversión se construye alrededor de una mesa. Una oportunidad para compartir tiempo, conversar, reírse y, también, descubrir nuevas maneras de vincularse.
"Sabemos que casi a todo el mundo le gusta jugar, pero no a todos les gusta jugar a lo mismo. Por eso, el desafío es encontrar ese juego que encaje justo con los gustos del chico, para que el tablero se convierta en un ritual propio", explica Juan Del Compare, Marketing Manager de Devir Argentina.
A continuación, una guía para descubrir qué juego puede hacer mejor match con cada tipo de jugador:
1. Para quien disfruta de los desafíos cooperativos: Leo
Propone una carrera cooperativa contra el reloj: todos los jugadores deben decidir juntos cómo avanzar, y todos ganan o pierden como equipo. Al no haber un "perdedor" individual, es una puerta de entrada ideal para chicos que recién se inician en los juegos de mesa y todavía están aprendiendo a tolerar la frustración de no salirse siempre con la suya.
Recomendado a partir de 6 años, para 2-5 jugadores, con partidas de 30 minutos.
Precio sugerido $54.000
2. Para amantes de los desafíos de memoria y concentración: El Laberinto Mágico
Combina memoria y movimiento cuidadoso: los jugadores deben recordar la disposición de un laberinto invisible mientras evitan que una bola magnética caiga. Es una excelente herramienta para chicos que están en pleno proceso de fortalecer la atención sostenida.
Recomendado a partir de 6 años, para 2-4 jugadores, con partidas de 30 minutos.
Precio sugerido $75.500
3. Para quienes buscan partidas breves, dinámicas y llenas de sorpresas: La Escalera Encantada
Mezcla azar, memoria y un componente de sorpresa constante (los jugadores deben recordar bajo qué "fantasma" quedó escondido su propio personaje). Es ideal para chicos más pequeños o con menor tolerancia a partidas largas, ya que las rondas son cortas y el factor sorpresa mantiene el interés de principio a fin.
Recomendado a partir de 4 años, para 2-4 jugadores, con partidas de 15 minutos.
Precio sugerido $64.500
4. Para aquellos que empiezan a descubrir sus emociones y necesitan compartirlas: El Monstruo de Colores – Edición Viaje
Basado en el célebre cuento de Anna Llenas, es un juego cooperativo donde los jugadores ayudan al monstruo a identificar sus emociones a través de historias personales. Funciona como una herramienta de educación emocional: pone en palabras algo que, para muchos chicos, es difícil de nombrar por sí solos — una habilidad tan importante como cualquier contenido curricular a la hora de adaptarse a la vida escolar.
Recomendado a partir de 3 años, para 2-5 jugadores, con partidas de 20 minutos.
Precio sugerido $43.500
5. Para quienes disfrutan de jugar, conversar y trabajar en equipo: Paleolino
Invita a los chicos a cooperar para construir un pueblo antes de que el mamut Lino deje de lanzar recursos. Para lograrlo, deberán observar con atención, recordar dónde cayó cada material, comunicarse y tomar decisiones en conjunto. Al tratarse de un desafío cooperativo, fomenta la escucha, el intercambio de ideas y la planificación compartida, ayudando a que los más chicos descubran el valor de alcanzar objetivos entre todos.
Recomendado a partir de 5 años, para 1-4 jugadores, con partidas de 15 minutos.