Campaña de bien público: “Jugá con música”
Se trata de una iniciativa de estudiantes de Comunicación de la UBA que tiene como objetivo incentivar el juego con los chicos. Busca mostrar la importancia de jugar con los chicos, que conozcan los beneficios que trae pero también demostrar que es fácil y accesible, para lograr que los padres jueguen más con sus hijos.
Como estudiantes del Taller de la Orientación en Publicidad de la UBA desarrollamos una campaña de bien público: JUGÁ CON MÚSICA. Esta iniciativa tiene como objetivo incentivar el juego con los chicos. Por un lado, mostrar la importancia de jugar con los chicos, que conozcan los beneficios que trae pero también, por otro lado, demostrar que es fácil y accesible, para lograr que los padres jueguen más con sus hijos. Nos dirigimos a padres que tengan hijos entre 1 y 4 años de edad, ya que a esa edad el niño se encuentra en la etapa de mayor desarrollo. Es primordial el intercambio y la relación con sus padres en este proceso. Así, jugar con música estimula el desarrollo cognitivo, ayudando a la memoria y la concentración, promoviendo las capacidades perceptuales y auditivas, impulsando la creatividad, brindando madurez emocional. En suma, favoreciendo el crecimiento. Elegimos promover el juego específicamente a través de la música ya que consideramos que la música es algo accesible, porque está en todos lados y al alcance de todos. No hace falta poseer talento, conocimiento, ni instrumentos. Podemos encontrarla en cualquier objeto de la vida cotidiana. Todos podemos hacer música con cualquier cosa que encontremos en nuestros hogares, sólo hay que animarse a probar, explorar y descubrir que se puede sacar sonido de todas partes. Si agarramos una cacerola, o una caja de zapatos, y jugamos con ella haciéndola sonar, estamos jugando con música. De este modo, la música se convierte en un lenguaje común, ya que los niños (incluso aquellos que aún no pueden hablar o caminar) pueden comprenderla y responder a ella. Para los más chicos la música tiene algo muy especial, los motiva a moverse, a crear, a imitar, a expresarse. La música une entonces a los padres con sus hijos. Permite compartir momentos, entablar relaciones, y al mismo tiempo divertirse, aprender y crecer.

