Un estudio regional de Kidscorp revela que los adolescentes de entre 13 y 18 años toman decisiones de compra de forma cada vez más autónoma, combinan el uso de efectivo con billeteras virtuales y comienzan a desarrollar hábitos de ahorro e inversión.
Los adolescentes latinoamericanos están ganando protagonismo como consumidores y administradores de su propio dinero. Así lo refleja el informe
"Shopping y Dinero LATAM 2026" elaborado por
Kidscorp, que analiza los hábitos financieros y de consumo de jóvenes de entre 13 y 18 años en la región, así como la percepción de sus padres sobre estas conductas.
Uno de los principales hallazgos es que ocho de cada diez adolescentes ya deciden de manera autónoma algún tipo de gasto, consolidándose como un segmento con creciente capacidad de decisión en categorías de consumo cotidiano. Según el estudio, los gastos que más suelen resolver por cuenta propia están vinculados a alimentos y bebidas (55%), salir a comer (43%), ropa (34%) y actividades de entretenimiento como el cine o el teatro (31%). Además, los jóvenes de 16 a 18 años toman decisiones sobre una mayor cantidad de categorías que los de menor edad.
Sin embargo,
cuando se trata de compras de mayor valor económico, como tecnología o videojuegos, la decisión continúa siendo compartida con los padres, lo que evidencia un modelo de consumo en el que la autonomía convive con el acompañamiento familiar.
El informe también muestra una transformación en la relación con los medios de pago. Casi la mitad de los padres (46%) prefiere que sus hijos utilicen dinero virtual antes que efectivo, frente al 21% que sigue inclinándose por el dinero físico. Entre los principales argumentos aparecen la posibilidad de controlar los gastos y la facilidad para enviar dinero en caso de necesidad.
No obstante, entre los propios adolescentes el efectivo mantiene un lugar relevante. El 53% afirma que continúa utilizándolo como forma de pago habitual, mientras que el 31% usa tarjeta de débito y el 24% billeteras virtuales.
La preferencia por el dinero digital crece, pero todavía convive con un fuerte uso del efectivo, especialmente entre los jóvenes de menor edad.
En materia de educación financiera, el estudio detecta señales de una mayor conciencia sobre la administración del dinero. El 57% de los adolescentes asegura tener ahorros y una proporción similar afirma prestar mucha atención a cuánto dinero posee y prefiere guardar parte de sus ingresos antes que gastarlos. Además, el 51% dice conocer qué son las inversiones, aunque solo un 17% realizó alguna durante el último año, principalmente a través de billeteras virtuales y bancos. Los adolescentes argentinos lideran ese indicador dentro de la región.
Otro aspecto analizado es la percepción sobre los pagos digitales. Entre quienes prefieren las billeteras virtuales, el uso del celular para pagar también tiene un componente aspiracional: muchos consideran que es una forma de pago más moderna o "canchera"
. En cambio, quienes siguen optando por el efectivo manifiestan incomodidad al pagar con el teléfono o incluso reconocen sentir cierta inseguridad durante la operación.
Como conclusión,
Kidscorp señala que los adolescentes latinoamericanos ya participan activamente en múltiples decisiones de compra, mientras que los padres muestran una creciente aceptación del dinero digital como herramienta de control y administración. Para las marcas, bancos, fintech y comercios, este escenario abre nuevas oportunidades para desarrollar propuestas dirigidas a una generación que comienza a construir tempranamente sus hábitos financieros y de consumo.