El crecimiento del e-commerce dejó al descubierto una brecha cada vez más visible entre la promesa de venta y la capacidad operativa real. En ese contexto, el comercio agéntico se posiciona como una respuesta. Para Shipnow, el cambio de fondo pasa por tomar mejores decisiones antes de que aparezca el problema.
Un consumidor compra un producto, elige entrega en 24 horas y recibe la confirmación en segundos. Horas después descubre que no había stock real, que el pedido quedó frenado y que nadie puede decirle con precisión cuándo llegará. La escena se repite con distintas variantes y resume uno de los principales desafíos del comercio electrónico: vender más ya no alcanza si la operación no acompaña.
En esa discusión empieza a ganar espacio el llamado comercio agéntico, una evolución de la inteligencia artificial aplicada al negocio digital. A diferencia de los sistemas tradicionales, que responden a reglas predefinidas o a consultas puntuales, los modelos agénticos pueden analizar datos en tiempo real, detectar desvíos y ejecutar decisiones operativas con menor intervención humana.
Para el e-commerce, uno de los terrenos donde ese salto puede tener mayor impacto es la logística. Allí se juega buena parte de la experiencia final del cliente: disponibilidad de producto, tiempos de entrega, trazabilidad, cambios, devoluciones y atención postventa.
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Hoy el consumidor no solo espera rapidez. También quiere precisión, información y capacidad de elegir. La logística ya no es una función solo de soporte sino una parte central de la propuesta de valor", señaló
Franco Tertzakian, CEO de
Shipnow.
De reaccionar a anticiparse
Durante años, gran parte de la operación logística trabajó de forma reactiva: responder cuando faltaba stock, reorganizar rutas ante demoras o reforzar equipos cuando ya había picos de demanda. El enfoque agéntico busca cambiar esa lógica.
Con datos históricos, señales en tiempo real y automatización avanzada, estos sistemas pueden anticipar comportamientos de compra, redistribuir inventario entre depósitos, priorizar pedidos críticos o recalcular entregas frente a incidentes operativos.
La consultora
McKinsey indicó en distintos relevamientos recientes que la inteligencia artificial aplicada a operaciones ya genera mejoras relevantes en productividad y reducción de costos para las compañías que la adoptaron primero. En paralelo, el mercado global de IA aplicada a supply chain y logística muestra proyecciones de fuerte crecimiento hacia 2030.
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El cambio más importante no pasa por automatizar más tareas, sino por tomar mejores decisiones antes de que aparezca el problema", sostuvo
Tertzakian.
Stock inteligente y menos fricción
Uno de los puntos sensibles del comercio electrónico sigue siendo la gestión del inventario. Publicar productos sin stock disponible, sobredimensionar compras o inmovilizar mercadería en un depósito equivocado impacta en ventas y rentabilidad.
En ese frente, la IA agéntica permite ajustar niveles de stock con mayor dinamismo según estacionalidad, comportamiento de demanda y performance comercial. También favorece modelos de stock unificado entre tiendas físicas, centros de distribución y canales online.
Shipnow, ecosistema de soluciones logísticas especializadas en e-commerce, trabaja con marcas de moda, cosmética y consumo masivo, entre otras. La empresa ofrece soluciones de fulfillment, distribución y última milla, y en los últimos años amplió su capacidad operativa con nuevas instalaciones.
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Cada vez más marcas entienden que no tiene sentido hablar del stock del e-commerce por un lado y del stock de la tienda por otro. Cuando todo conversa entre sí, mejora la disponibilidad, baja el costo operativo y se reducen errores", explicó el ejecutivo.
La última milla, bajo presión
Si hay un tramo donde el cliente evalúa a una marca en tiempo real, es la entrega final. Según diversos estudios sectoriales internacionales, la última milla concentra una porción creciente del costo logístico total y sigue siendo uno de los mayores focos de reclamos.
Allí, los sistemas inteligentes pueden optimizar rutas según tránsito, clima, ventanas horarias y capacidad disponible. También permiten ofrecer opciones de entrega más flexibles, reprogramaciones automáticas y comunicación proactiva ante demoras.
Datos relevados por
Spectrum en América Latina mostraron que el 89% de las personas realizó una compra luego de interactuar con una marca por WhatsApp, mientras que el 86% aseguró que tiene más chances de comprar si la empresa ofrece atención o compras por esa vía. La tendencia refleja una demanda creciente por inmediatez y contacto directo.
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La trazabilidad pasó a ser determinante. Muchas veces el cliente tolera una demora si sabe qué está pasando. Lo que no acepta es la incertidumbre", afirmó
Tertzakian.
Tecnología sí, sin perder criterio humano
El avance de estos modelos no implica reemplazar a los equipos. En logística siguen siendo claves la experiencia operativa, la capacidad de resolver excepciones y la lectura comercial del negocio.
Por eso, en muchas compañías el foco está puesto en esquemas híbridos: sistemas que automatizan tareas repetitivas y recomiendan acciones, con supervisión humana en decisiones sensibles.
DemandSage estimó en 2025 que cerca del 89% de los emprendedores ya utilizaba inteligencia artificial de alguna forma en sus operaciones. La adopción masiva, sin embargo, todavía muestra distintos grados de madurez.
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Las empresas que mejor resultado van a tener no necesariamente serán las que incorporen más herramientas, sino las que las integren para resolver problemas concretos del cliente y de la operación", indicó el CEO de
Shipnow.
Lo que viene
El comercio electrónico entra en una etapa menos enfocada en crecer a cualquier costo y más orientada a eficiencia, rentabilidad y experiencia. En ese escenario, la logística gana protagonismo.
El comercio agéntico aparece como una nueva capa tecnológica para ordenar procesos, anticipar demanda y mejorar decisiones en tiempo real. Pero el diferencial no estará solo en la herramienta, sino en cómo cada compañía la conecte con su operación diaria.
Para las marcas, la próxima ventaja competitiva podría no estar en vender más rápido, sino en cumplir mejor.
Para los agentes, en los que los usuarios delegan sus compras, la logística será un factor decisivo a la hora de comprar.