Human Connections Media realizó un estudio el estado actual del cine-sala en el país, destacando tendencias de asistencia, perfil de la audiencia y el impacto de eventos y promociones en la industria. Entre las conclusiones, la gente sigue asistiendo en gran número a las salas.
Tras la entrega de los premios Oscar, un análisis exhaustivo llevado adelante por la agencia de medios Human Connections Media, con su departamento de investigación, revela el estado actual del cine-sala en el país, destacando tendencias de asistencia, perfil de la audiencia y el impacto de eventos y promociones en la industria.
Dicho estudio indica que la población mayor a 12 años de los principales centros urbanos continúa eligiendo al cine y la considera una experiencia especial, más allá de un hábito cotidiano. Concretamente el 20% de esta población asiste al cine al menos una vez al mes, cifra que se eleva al 40% si se considera la asistencia en los últimos seis meses.
El público que asiste al cine es predominantemente joven: cerca del 60% tiene menos de 35 años y pertenece a estratos socioeconómicos altos y medios. La asistencia es pareja entre géneros, lo que refuerza el atractivo transversal de la experiencia cinematográfica. En cuanto a qué películas son las más elegidas por los argentinos, si bien las de Hollywood lideran, entre quienes asisten semanalmente crece el interés por el cine nacional y producciones de otros orígenes.
"El cine-sala representa un espacio único para las marcas que quieren vincularse con el público joven. Estar presentes en los cines les permite generar un acercamiento con sus audiencias en un entorno que facilita la atención.", dijo Lorena, Directora BI & Research de Human Connections Media. "Además, el ecosistema cinematográfico se amplifica a través de influencers, festivales y premios, generando oportunidades de visibilidad y engagement que pueden ser muy fructíferas para las marcas que apuestan a este ecosistema", explicó la especialista.
Los especialistas señalan también que hay momentos en los que la demanda crece significativamente impulsada por "La fiesta del cine", una semana en la que todos los films están a mitad de precio. Este año, por ejemplo, fue en febrero y la asistencia superó los 700 mil espectadores, lo que representa un 79% más que el promedio semanal del mes anterior y superando ampliamente las ediciones de 2025. Mas allá de incrementar la concurrencia, este tipo de eventos favorece la accesibilidad para todo tipo de público.
"La Semana del Cine funciona como un recordatorio del poder de la experiencia compartida en un mundo hiperconectado. Para las marcas, este evento representa una ventana de oportunidad única para conectar con las audiencias en un estado de receptividad máxima. Cuando el público se sumerge en la narrativa cinematográfica, las marcas tienen el desafío de dejar de ser simples anunciantes para convertirse en facilitadores de esa magia, aprovechando un contexto de alta atención que hoy es difícil de replicar en otros soportes digitales", agregó Cabrera.
Como es de esperarse, el impacto de la "fiesta del cine" también se refleja en las redes sociales, donde las menciones aumentaron respecto al año anterior, especialmente en la semana previa al evento. Lo contrario sucedió con las conversaciones en torno a la entrega de premios Oscar: se registraron un 50% menos menciones que en 2025; incluso en la televisión se vio una caída del 6%.
"Para aquellas empresas que planean desembarcar en el cine, la clave reside en la relevancia del contenido. Mi recomendación es doble: primero, priorizar la experiencia sensorial, el cine permite jugar con el sonido envolvente y la gran escala, algo que debe ser aprovechado creativamente. Segundo, buscar la continuidad del relato fuera de la sala. Una presencia exitosa en cine no termina cuando se encienden las luces; debe invitar al espectador a una acción o conversación posterior, transformando el impacto visual en un vínculo duradero con la marca", concluyó.