Un estudio regional de Quiddity revela que la Generación Z y los mayores de 50 años comparten valores como la familia y la salud, aunque mantienen diferencias en consumo, tecnología y percepción del éxito. El informe plantea desafíos y oportunidades para las marcas en la construcción de mensajes más inclusivos.
Un nuevo estudio regional de
Quiddity, la agencia de investigación de mercado perteneciente al ecosistema
Untold, demuestra que tanto jóvenes como adultos mayores colocan a la familia y la salud —mental y física— en el centro de sus prioridades. Sin embargo, la percepción cruzada es desigual: los centennials se muestran autocríticos y valoran la resiliencia de los +50, mientras que los adultos tienden a ver a los jóvenes como “irresponsables” o “inmaduros”.
El concepto de éxito
El informe, basado en más de 3.200 casos en Argentina, Brasil, Colombia y México, demuestra que ambas generaciones coinciden en lo que significa estabilidad y equilibrio en el concepto de éxito. Los datos revelan que el 37% de los Gen Z se autoperciben ambiciosos frente al 17% de los +50, y que el 46% de los jóvenes se declaran centrados en su carrera contra el 29% de los adultos. Esta diferencia marca un contraste generacional: mientras los centennials proyectan su identidad en el logro profesional y la construcción de futuro, los +50 valoran más la plenitud alcanzada y el equilibrio entre trabajo y vida personal.
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Cada vez más clientes nos preguntan por la Generación Z, pero muy pocos lo hacen sobre los +50. Ese contraste fue el disparador de este informe: entender a dos generaciones que suelen ser presentadas como opuestas, pero que en realidad comparten valores centrales como la salud, la familia y la búsqueda de estabilidad. Lo que encontramos es que ambas sienten que la publicidad no las representa. Hay una gran oportunidad para las marcas: construir puentes intergeneracionales y narrativas inclusivas que inspiren confianza y reflejen la diversidad real de la sociedad”, destacó
Daniel Finder, Managing Director de
Untold Argentina.
Tecnología y salud mental
La tecnología marca otra diferencia: el 79% de los Gen Z reconoce que su generación depende demasiado de ella, frente al 42% de los +50. Asimismo, el 73% de los centennials reconoce que las redes sociales influyen en su estado de ánimo, frente al 52% de los +50, lo que muestra un impacto más profundo en la salud mental de los jóvenes.
Mientras los adultos mayores utilizan la tecnología de manera más controlada y utilitaria, los Gen Z la integran de forma más orgánica e identitaria, incluso como soporte emocional.
Consumo y sostenibilidad
En materia de consumo, ambos disfrutan de categorías esenciales como alimentos, ropa y bienestar, pero difieren en sus criterios de elección: los +50 valoran más la reputación de marca, mientras que los jóvenes priorizan precio y calidad. En sostenibilidad, los adultos realizan más acciones concretas, aunque los jóvenes proyectan mayor expectativa de que la sostenibilidad sea parte de la vida cotidiana.
Un hallazgo clave es que ni los jóvenes ni los +50 se sienten representados en la publicidad actual, lo que abre un llamado de atención para la industria en la construcción de narrativas más auténticas e inclusivas.
En Argentina, ambos segmentos representan una porción significativa de la población y se posicionan como decisivos para el consumo, la innovación y la comunicación. El estudio concluye que, pese a sus diferencias, comparten preocupaciones y valores centrales, lo que plantea el desafío de generar un lenguaje común que conecte con ambas generaciones.
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