La pulseada por el control de "Warner Bros. Discovery" dio un giro inesperado. Lo que hasta hace horas parecía un acuerdo encaminado entre Warner y Netflix terminó desmoronándose cuando la plataforma de streaming decidió retirarse de la negociación. Con ese movimiento, "Paramount Skydance" quedó como la principal candidata a quedarse con uno de los estudios más emblemáticos de Hollywood.
La Junta Directiva de
Warner Bros. Discovery informó que, tras evaluar las propuestas junto a sus asesores financieros y legales, la oferta revisada de "Paramount Skydance Corporation" fue considerada una propuesta superior frente al acuerdo preliminar que Warner había alcanzado con Netflix.
Esa calificación activó un período de cuatro días hábiles en el que Netflix podía mejorar su oferta para igualar o superar la de Paramount.
Sin embargo, la compañía liderada por Ted Sarandos decidió no hacerlo.
La decisión de Netflix
En un comunicado oficial, Netflix confirmó que "no elevará su oferta de 87.500 millones de dólares", cifra que Warner ya había aceptado en un principio. La empresa argumentó que, aunque la operación tenía sentido estratégico y contaba con un camino claro hacia la aprobación regulatoria, el nuevo precio exigido para competir con Paramount hacía que el acuerdo dejara de ser “financieramente atractivo”.
La oferta de Paramount Skydance asciende a 111.000 millones de dólares, incluyendo:
- Pago de 31 dólares por acción, por encima de los 30 iniciales.
- Un adicional de 0,25 dólares por acción por trimestre si la operación no se concreta antes del 30 de septiembre de 2026.
Un momento clave para Warner: éxito artístico y turbulencia corporativa
La disputa por el estudio ocurre en un contexto paradójico: mientras Warner atraviesa un proceso de reconfiguración empresarial, también vive un momento de enorme visibilidad artística.
Las dos películas con más nominaciones al Oscar 2026, Una batalla tras otra (13 nominaciones) y Pecadores (16 nominaciones, récord histórico), pertenecen al estudio. Ambas son consideradas fuertes candidatas al premio mayor en la ceremonia del 15 de marzo.
Ese contraste entre prestigio creativo y fragilidad corporativa alimenta el interés de los compradores y la urgencia de Warner por encontrar un socio estable.
Obstáculos regulatorios y un tablero político complejo
Aunque Paramount parece encaminada a quedarse con Warner, la operación aún debe superar un proceso regulatorio extenso.
Las reuniones que Ted Sarandos mantuvo en Washington, incluso en la Casa Blanca, no alcanzaron para destrabar el escenario. Según trascendió, no logró reunirse con el presidente Donald Trump, un actor clave en la aprobación de fusiones de esta magnitud.
La eventual integración entre Warner Bros. Discovery y Paramount Skydance reconfiguraría el mapa del entretenimiento global, concentrando catálogos, plataformas y marcas históricas bajo un mismo paraguas.
Qué puede pasar ahora
Si la operación avanza, Paramount se convertiría en uno de los conglomerados más poderosos de la industria, con un portafolio que abarcaría desde Star Trek y Misión Imposible hasta el universo DC, HBO y franquicias icónicas de Warner.
Para Netflix, en cambio, la retirada implica un reposicionamiento estratégico: la empresa evita un endeudamiento mayor y apuesta a seguir creciendo sin absorber un estudio tradicional, aunque renuncia a un salto histórico en propiedad intelectual.