A partir de la experiencia de transformación de Accenture y de proyectos desarrollados en múltiples industrias, este análisis explora por qué la reinvención organizacional se volvió un factor clave para competir en un entorno atravesado por la automatización, los datos y la toma de decisiones asistida por IA.
La irrupción de la inteligencia artificial generativa está obligando a repensar los modelos operativos desde la raíz. Desde la aparición de ChatGPT a fines de 2022, quedó claro que no se trata de una herramienta complementaria, sino de una tecnología que redefine la manera en que las organizaciones se estructuran, toman decisiones y generan valor. La diferencia es sustancial: no se trata de aplicar la inteligencia artificial a procesos heredados, sino de diseñar modelos que nazcan con ella en el centro.
Accenture ha reunido en el informe
Reinventar los modelos empresariales en la era de la IA generativa las principales conclusiones de su propia experiencia de transformación y de los proyectos desarrollados junto a clientes en distintos sectores.
Hacia 2030, la inteligencia artificial generativa podría añadir hasta 7 billones de dólares a la economía global.
Más del 95 % de los ejecutivos de grandes compañías anticipa cambios profundos en sus industrias a partir de esta tecnología, y más del 90 % ya observa que las inversiones en inteligencia artificial generativa superan a otras en términos de retorno. Las empresas que se reinventaron en torno a esta tecnología durante los últimos cinco años crecieron en promedio un 15 % más que sus pares, y la proyección es que esa ventaja se duplique hacia 2026.
El entusiasmo convive con tensiones. El 76 % de los líderes consultados señala que la falta de confianza en los datos y en la propia inteligencia artificial es uno de los principales obstáculos para escalar su uso. En este sentido,
Julie Sweet, presidenta y directora ejecutiva global de la firma, lo sintetiza en clave estratégica: “
La IA generativa representa una oportunidad única para reinventar cada función de la empresa y acelerar el crecimiento”.
La verdadera transformación no se mide por la cantidad de proyectos piloto en marcha, sino por la capacidad de rediseñar la arquitectura de la empresa. Apenas el 13 % de las organizaciones logra capturar valor de esta tecnología a escala, lo que demuestra lo difícil que resulta ir más allá de la experimentación. El informe identifica cuatro ejes de cambio.
El primero es
la inteligencia ampliada, que convierte a los agentes de inteligencia artificial en colaboradores activos capaces de contextualizar información y recomendar acciones. La propia función de Marketing y Comunicaciones de Accenture lo comprobó al rediseñar su modelo operativo: redujo en un 30 % las tareas manuales, acortó en un 60 % los tiempos de campaña, aceleró en un 55 % la velocidad de salida al mercado y mejoró en un 25 % el valor de marca.
El segundo eje son
las habilidades dinámicas. En un mundo donde el 40 % de las competencias actuales quedará obsoleto en apenas tres años, la clave ya no es acumular conocimiento, sino desarrollar la capacidad de aprender y adaptarse. En los servicios financieros, por ejemplo, los analistas ya dejaron de elaborar reportes rutinarios para concentrarse en interpretar información estratégica generada junto con la inteligencia artificial.
El tercer eje es la fluidez de
las fronteras funcionales. La clásica división entre negocio y tecnología pierde sentido frente a estructuras transversales. En las áreas que avanzaron en este rediseño —marketing, finanzas, cadena de suministro— se lograron eficiencias de entre el 15 y el 30 %. Un minorista global, por ejemplo, reorganizó su logística con agentes de inteligencia artificial que integran datos de consumo y factores externos como el clima, anticipando quiebres de stock y ajustando inventarios con una precisión inédita.
El cuarto eje es
la adaptabilidad organizacional: jerarquías más planas, métricas de desempeño enfocadas en el valor cocreado y equipos híbridos humano-máquina. Las empresas que adoptaron este modelo están 1,4 veces mejor posicionadas para sostener el crecimiento que las que conservan estructuras rígidas. En energía y servicios públicos, la inteligencia artificial ayuda a predecir fallas en infraestructuras críticas y optimizar el consumo, y en el sector público permite simplificar trámites y mejorar la atención ciudadana.
En este escenario, los
Centros Globales de Capacidades (GCCs, por sus siglas en inglés) surgen como piezas clave para trasladar la reinvención a escala, evolucionando a verdaderos motores de innovación, donde confluyen talento especializado, datos globales y tecnología avanzada. LA IA hace posible presentar a los GCCs como "fábricas de procesos”, convirtiéndose en laboratorios de experimentación y reinvención, rediseñando funciones enteras y acelerar el impacto de los cuatro ejes de cambio. Lo que antes era una barrera, se materializa en la integración de funciones globales y la adaptabilidad se traduce en estructuras que pueden escalar con rapidez.
Estos ejemplos muestran que la diferencia radica en repensar los cimientos del modelo operativo. Cuando la tecnología se integra desde la estrategia y guía la forma de trabajar de cada área, los resultados dejan de ser incrementales para convertirse en transformacionales: más velocidad, más eficiencia, más innovación y, sobre todo, más resiliencia en un entorno donde el cambio es la única constante. Un punto clave es la ética en la IA: el colaborador mediante transparencia debe comprender que su nuevo rol es la generación de valor, delegando tareas desmotivadoras en la IA.
El hito que supuso ChatGPT fue apenas el inicio de un cambio de era.
La IA viene a convertirse en el núcleo sobre el cual deben construirse los nuevos modelos operativos. La clave para las organizaciones no es solo invertir en IA, sino rediseñar funciones, flujos de trabajo y estructuras para capturar su valor a escala. La IA es un complemento a la productividad y a la motivación de los empleados. Mediante comunicación clara y resultados contundentes la reinvención centrada en el bienestar de los empleados es posible.