HISTORY estrena "Historias Arriesgadas con Henry Winkler", una serie de ocho episodios conducida por el actor ganador del Emmy que, con humor y asombro, recorre productos, prácticas y entretenimientos del pasado que marcaron a distintas generaciones por su alto nivel de riesgo y su impacto en la vida cotidiana.
HISTORY comienza el 2026 con el estreno de su producción
HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER, la serie de no ficción producida y conducida por el actor ganador del premio
Emmy Henry Winkler (“Barry”, “Happy Days”), una producción que muestra, con humor y asombro, cómo la humanidad avanzó a costa de actividades, prácticas y productos que ponían la vida en juego cada día. Esta serie de ocho episodios, ágil y cargada de nostalgia, llevará a los espectadores por un recorrido electrizante desde el siglo XIX al XXI, descubriendo los pasatiempos y costumbres más temerarios que hoy resultarían impensables, pero que alguna vez formaron parte de la vida cotidiana en el mundo.
En cada episodio de una hora,
Winkler se sumerge en las actividades sin supervisión —y a menudo peligrosas— del pasado, revelando cosas que la gente hacía por diversión, por dinero o incluso por aburrimiento, y que resultarían difíciles de concebir en la actualidad. Desde médicos que recetaban cigarrillos y gaseosas mezcladas con cocaína y litio, pasando por juguetes científicos que incluían uranio real, la venta libre de heroína como jarabe para la tos y tónicos radiactivos promocionados como bebidas energéticas, hasta parques de diversiones con atracciones diseñadas sin controles de seguridad, electrodomésticos que podían intoxicar a una familia entera y espectáculos donde acróbatas y pilotos desafiaban la muerte sin protección alguna. El recorrido también se detiene en los primeros años de la aviación comercial, cuando se permitía fumar libremente a bordo y las aerolíneas incluso ofrecían cigarrillos a los pasajeros. A esto se suman el explosivo cóctel de cafeína y alcohol que se volvió sinónimo de “blackout en una lata”, junto con deportes y oficios altamente riesgosos, todos ejemplos de productos y prácticas que durante décadas fueron moneda corriente.
“
Trabajar con HISTORY no solo ha sido una experiencia divertida, sino que además lo encontré sumamente interesante”, dijo
Winkler. Y añadió: “
Estoy entusiasmado por compartir con el público el costado más poco convencional de la historia estadounidense, cuando las cosas eran aún más extrañas que hoy. Esta es una serie llena de momentos icónicos y desafíos de vida o muerte, y no podría estar más feliz de invitar a los espectadores a acompañarme en este viaje salvaje”.
A lo largo de la serie,
Henry Winkler se apoya en un equipo amplio y diverso de especialistas —historiadores, científicos, periodistas, divulgadores y figuras de la cultura popular— que ayudan a explicar por qué estos fenómenos, tan arraigados en la vida cotidiana estadounidense, fueron posibles. Entre los expertos más relevantes se encuentran
Edward T. O’Donnell, profesor de historia del College of the Holy Cross;
Bryant Simon, historiador de Temple University;
Martin K. A. Morgan, historiador y autor;
Adam Richman, divulgador histórico y anfitrión televisivo;
Hakeem Oluseyi, astrofísico y referente en educación científica;
Brian Avery, profesor de gestión de la seguridad en Florida State University;
Jason Liebig, historiador de marcas;
Natalia Mehlman Petrzela, historiadora especializada en cultura y consumo;
Don Wildman, presentador e investigador de fenómenos históricos; y
Dr. Billy Goldberg, médico de emergencias que aporta contexto clínico a los accidentes y riesgos extremos.
El equipo se completa con voces que aportan mirada contemporánea, análisis cultural o experiencia personal en distintos ámbitos:
Michelle Debczak, periodista;
Romi Kher, profesora de emprendimiento;
Negin Farsad, escritora y comediante;
Nicole Lyons, piloto profesional;
Andrew Whitworth, exjugador de la NFL y comentarista;
Austin Rogers, campeón de Jeopardy!;
Ehi Oviasu-Khan, inventora de juguetes y abogada; y
Steve Covino y
Brian “Q” Quinn, conductores y comunicadores que suman contexto, humor y anécdotas a los relatos más insólitos. Juntos, sus miradas permiten reconstruir una época marcada por la imprudencia, la fascinación por lo novedoso y la casi total ausencia de regulaciones.
En su primer episodio,
HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER expone una serie de prácticas cotidianas que hoy resultarían impensables: desde catálogos que permitían comprar dinamita por correo y la fiebre estadounidense por adquirir monos ardilla enviados en cajas sin instrucciones, hasta el auge del celuloide, un material tan inflamable que convirtió peines y accesorios en auténticas bombas domésticas. El recorrido también revela el costado oscuro de las primeras heladeras eléctricas, cuyos gases tóxicos provocaron muertes, evacuaciones —incluida una en la Casa Blanca— y llevaron a las familias a dejar el electrodoméstico fuera de casa por miedo a fugas. Además, el episodio revive el peligro de los antiguos rodillos de lavandería, cuyas versiones motorizadas ejercían tanta presión que podían destrozar una mano en segundos, al tiempo que muestra cómo la celebración navideña del siglo XIX incorporaba decoraciones altamente inflamables que transformaban cualquier arbolito en un riesgo enorme.
En su segundo episodio, la serie se mete de lleno en el costado más extremo de la diversión del siglo XX, comenzando por Action Park, el parque acuático de Nueva Jersey famoso por su ausencia total de reglas y por atracciones tan mal diseñadas que parecían desafíos de supervivencia. Entre testimonios de especialistas, el recorrido muestra cómo la mítica Cannonball Loop -un tobogán acuático con una curva cerrada que provocaba atascos, heridas y hasta dientes incrustados en el tubo-, mientras que los primeros intentos de montañas rusas invertidas, como la Flip Flap Railway de finales del siglo XIX, sometían a los pasajeros a 12 Gs (rugido de motores de cohete), ¡una fuerza que ni los astronautas toleran! La travesía continúa con los kits científicos de principios y mediados de siglo, desde los juegos de soplado de vidrio que ponían un soplete de 1.200 grados en manos de un niño hasta el inquietante Atomic Energy Lab, que incluía uranio real y emisores radiactivos diseñados para que los chicos “exploraran los secretos del átomo”. Un episodio vibrante que expone cómo la búsqueda de emoción llevó a generaciones enteras a convivir con riesgos hoy inimaginables.
En su tercer episodio,
HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER recorre algunos de los tratamientos médicos más insólitos —y peligrosos— de los últimos siglos. Desde la invención de la heroína como un “analgésico no adictivo” y su venta libre como jarabe para la tos, hasta el furor por los cinturones eléctricos que prometían devolver la potencia masculina a través de descargas directas sobre el cuerpo. El viaje continúa con la historia de John Brinkley, el falso médico que convenció a miles de pacientes de que un par de glándulas de cabra cosidas dentro del cuerpo podían curar la impotencia, y que llegó a cobrar pequeñas fortunas por una práctica tan absurda como riesgosa. El episodio culmina en los años en que las grandes tabacaleras instalaron la idea de que fumar era saludable, enviando cigarrillos gratis a médicos y usando su aprobación para campañas masivas que presentaban al tabaco como un remedio para el asma y los resfríos. Un recorrido tan impactante como revelador sobre cómo la ciencia, la desesperación y el marketing supieron combinarse para crear algunas de las falsas curas más extremas de la historia.
El cuarto episodio de la nueva producción de
Winkler repasa algunas de las hazañas más desmedidas —y hoy impensadas— que marcaron el entretenimiento popular del siglo XX y fines del XIX. Desde el misterio detrás de The Human Fly, el enigmático acróbata que intentó eclipsar a Evel Knievel con vuelos sobre aviones y motocicletas propulsadas por cohetes, hasta el mundo extremo del barnstorming, cuando pilotos y acróbatas desafiaban la muerte corriendo por las alas de biplanos sin paracaídas ante multitudes fascinadas. El capítulo también revive la locura de las carreras en bajada de Signal Hill, donde los primeros skaters llevaron la velocidad al límite; retrata el insólito fenómeno de los “diving horses” de Coney Island y Atlantic City, con jinetes que se lanzaban desde alturas demenciales; y cierra con la noche caótica del 10 Cent Beer Night, el 4 de junio de 1974, en el Cleveland Municipal Stadium, durante un partido entre los Cleveland Indians y los Texas Rangers, cuando una promoción de cerveza barata desató una batalla campal en un estadio de béisbol.
El quinto episodio de
HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER recorre el surgimiento y la consolidación de la competencia extrema en Estados Unidos entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, cuando el entretenimiento popular convirtió el riesgo en espectáculo. El capítulo explora una amplia variedad de formatos que pusieron a prueba la resistencia, la destreza y la audacia de sus participantes, desde deportes reinventados de forma temeraria —como el auto polo, nacido en 1911, o el golf aéreo practicado desde aviones en la década de 1920— hasta competencias de resistencia extrema como las caminatas de seis días, las maratones de ciclismo indoor y los primeros partidos de fútbol americano y hockey, marcados por la violencia y la ausencia de protección. A través de testimonios de historiadores, deportistas, periodistas y figuras del entretenimiento, el episodio reconstruye el auge de estos concursos y desafíos que mezclaban ambición, ingenio y espectáculo, en una época en la que la promesa de un premio, dinero o fama llevaba a cruzar límites hoy impensados.
El sexto episodio de la serie se sumerge en las formas más arriesgadas, absurdas y a veces letales en las que la humanidad intentó moverse por tierra, aire y agua. Desde las ciudades colapsadas por caballos y el caos de los primeros automóviles sin reglas ni licencias, hasta la turbulenta “edad dorada” de la aviación, donde el glamour convivía con vómitos, humo y riesgo constante. El viaje continúa con inventos utópicos como helicópteros personales o la Flying Platform que prometían revolucionar la movilidad, pero terminaron siendo un peligro incontrolable. El episodio revive también los días en que los dirigibles eran el futuro del transporte —hasta el desastre del Hindenburg—, los autos tan defectuosos que podían incendiarse solos, y los dispositivos modernos como el Segway, que pasó de ser un fenómeno global a un símbolo de accidentes viales. Finalmente, el capítulo cierra con el mundo temerario de los hoppers que viajaban colgados de trenes en marcha.
El séptimo episodio de
HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER se sumerge en alimentos, bebidas y golosinas que marcaron distintas épocas y que hoy resultan tan insólitos como alarmantes. El recorrido comienza con la fiebre de los tónicos radiactivos de principios del siglo XX, como Radithor, promocionado como una bebida revitalizante y antecesor extremo de las actuales energéticas, cuyo consumo terminó provocando graves daños y muertes. La historia retrocede luego al siglo XIX para revelar el escándalo de la swill milk, una leche adulterada con alcohol, yeso, formol y hasta cerebros de ternero, vendida masivamente en las grandes ciudades como “leche pura”. El episodio también expone el fraude detrás del pan blanco “enriquecido” con sustancias dudosas, los experimentos químicos de la Poison Squad que llevaron al nacimiento de las primeras leyes de seguridad alimentaria, y refrescos vendidos como tónicos medicinales, como la Coca-Cola original con cocaína o la primera 7 Up, que contenía litio con efectos sedantes. El viaje avanza hacia la contracultura de los años 60 con productos como los caramelos Hippy Sippy, diseñados con forma de jeringa, la absurda moda de fumar cáscaras de banana y los omnipresentes cigarrillos de caramelo pensados para niños. El capítulo entra luego en el siglo XX con el escándalo del Ginger Jake, una bebida adulterada durante la Ley Seca que dejó a miles de personas con parálisis permanente, continúa con las papas fritas sin grasa elaboradas con Olestra, responsables de severos trastornos digestivos en los años 90, y culmina con el ascenso y caída de Four Loko, la bebida que combinó alcohol y cafeína y se ganó el apodo de “blackout en una lata”.
El octavo y último episodio de la nueva producción de
HISTORY recorre algunas de las profesiones más temerarias, absurdas o directamente letales de la historia: trabajos que ya no existen —y que, sinceramente, mejor que no vuelvan. Desde los obreros que levantaron los rascacielos más emblemáticos de Nueva York caminando por vigas sin arneses, hasta la era incendiaria de los proyectores de cine que trabajaban con rollos cinematográficos altamente inflamables. El capítulo también recorre los obreros de refinerías expuestos a gasolina con plomo, los niños que trabajaban como “pin boys” esquivando bolas de bowling, las mujeres que recolectaban sanguijuelas con su propia sangre y las jóvenes “matchstick girls” que manipulaban fósforo blanco hasta perder la mandíbula. La travesía culmina con los pilotos del primer correo aéreo, héroes temerarios que volaban en máquinas precarias apodadas “ataúdes voladores”.
HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER es una producción para
HISTORY realizada por
A+E Factual Studios en asociación con
GroupM Motion Entertainment.
Steve Ascher y
Matt Pearl son productores ejecutivos.
Henry Winkler también se desempeña como productor ejecutivo.
Richard Foster y
Chet Fenster son productores ejecutivos por parte de
GroupM Motion Entertainment.
Jim Pasquarella es el productor ejecutivo por
HISTORY.
“HISTORIAS ARRIESGADAS CON HENRY WINKLER”
LUNES 12 DE ENERO A LAS 21:50 HS. ARG
SÁBADO 17 DE DE ENERO A LAS 21:50 HS. MEX
DOMINGO 18 DE ENERO A LAS 21:50 HS. COL / 23:50 HS. CHI