Se trata de un ciclo de relatos de chicos que nacieron prematuros, que padecen discapacidades, entre otras cosas. El programa, que se realiza por cuarto año consecutivo, se emite hasta esta noche en Telenoche.
UNICEF, Un Sol para los Chicos Jazmín y las mellizas Marian y Melany son primas. Las tres nacieron prematuras y todos los años participan de una fiesta que el Dr. Eduardo Candiz y el equipo del Hospital Posadas organizan. La Fiesta del Prematuro convoca a todos los chicos, las chicas, adolescentes y adultos que nacieron antes de tiempo o con bajo peso. Abuelos, padres, hermanos, tíos y otros familiares y amigos que pasaron o están pasando por la experiencia de tener un bebe recién nacido internado hasta 4 meses en terapia intensiva neonatal festejan el cumplimiento de un derecho primordial, como es el derecho a la vida.
La Maternidad del Posadas adhiere al modelo de Maternidades Seguras y Centradas en la Familia que apoya UNICEF y tiene además una Residencia para Madres, para que los bebés prematuros puedan estar acompañados por sus padres, hermanos y abuelos todo el tiempo. La mamá de las mellizas vivió en la residencia del hospital hasta que las dos nenas recibieron el alta y toda la familia volvió a su casa.
Jonathan y Evelyn son los protagonistas de la segunda historia del ciclo. Se trata de dos adolescentes de 17 años papás de Umma y Maia, mellizas de seis meses. Jonathan está en el último tramo del secundario de la Escuela Media 3 de Quilmes, donde UNICEF colaboró para abrir una sala maternal para los hijos de los chicos y las chicas que están estudiando. Evelyn retomó el colegio después que nacieron las mellizas y el año que viene se va a cambiar a la Media 3, para tener a sus hijas bien cerca.
En escuelas secundarias de la Provincia de Buenos Aires se abrieron salas maternales que posibilitan la inclusión educativa de los papás y mamás adolescentes para que continúen los estudios y ejerzan su derecho a la educación, que además es obligatorio. Son espacios gratuitos para la infancia entre 45 días y tres años donde los chicos están atendidos por profesionales. Allí se fomenta la lactancia materna facilitando el contacto con los padres, que pueden acercarse en el momento en que sus hijos los necesiten. En las secundarias de la Provincia además, se enseña educación sexual integral.
Los chicos y las chicas de la Escuela Especial 501 de Chacabuco, en la Provincia de Buenos Aires, también tienen una gran historia para contar. Son adolescentes con retardo mental, sordos, hipoacúsicos, ciegos o con trastornos emocionales severos integrados a la escuela común que cursan el secundario por la mañana y por la tarde, van a la Escuela Especial donde participan en distintos talleres. Entre ellos, uno de investigación que incluye entrevistas a los deportistas más reconocidos de la zona y del país. La infancia y la adolescencia con discapacidad tiene derechos a una educación inclusiva y de calidad que potencie al máximo sus capacidades de aprendizaje para una vida plena.
UNICEF coopera con los programas de educación inclusiva, destinada a todos los niños, niñas y adolescentes con discapacidad. La educación inclusiva es un derecho: los chicos y las chicas con discapacidad tienen que integrarse a las aulas en colegios normales, una experiencia que potencia los valores humanos y favorece el desarrollo de toda la comunidad educativa.
Otra de las Grandes Historias de Chicos 2011 es la que contará Gabriel, uno de los adolescentes que participa del Observatorio de Medios, un proyecto apoyado por UNICEF que funciona en varias escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo del observatorio es que los chicos analicen el discurso que difunden los programas de televisión y de radio, las revistas y los diarios que consumen todos los días, lo cuestionen y se vuelvan espectadores preparados para polemizar con lo que ven, escuchan y leen. Gabriel se entusiasmó mucho tanto con el proyecto que apenas termine el secundario, quiere formarse como productor.
El protagonista de la última historia del ciclo es Jonathan, un joven de 18 años que vive en la ciudad bonaerense de La Plata. La mamá de Jonathan falleció cuando él y sus tres hermanos eran muy chicos y como eran muy pobres, los niños fueron llevados a distintos institutos como lo establecía la antigua Ley 10.903 de Patronato, derogada en el 2005.
En el marco de la nueva ley, con el fin de que puedan vivir en familia, los chicos fueron reagrupados en una de las casas del Hogar Pantalón Cortito. Allí se pudo contactar a una de sus tías, María del Carmen, para revincularlos con su familia ampliada, con una visión integral para la protección de sus derechos.
UNICEF apoya la implementación de la nueva Ley de Protección Integral de la Infancia que entre sus principios, revindica el derecho de los chicos y chicas a vivir en familia, con su familia nuclear (su papá y mamá), o su familia ampliada, donde se incluye a los tíos, las tías, primos, abuelos o adultos cercanos, junto al apoyo a la familia para que pueda cumplir con esta función.